jueves, diciembre 27, 2012

Guay con las palabras


Como todo el mundo sabe…
La historia es un proceso sin sujeto…
No hay Gardel, no hay Perón, no hay Tejada Gómez
Ni Legrottaglie, Ni Evita, ni Monzón…

No hay principio ni fin

La historia es un proceso sin sujeto…

Y por lo visto
Los pobres hoy tampoco van a hacer la revolución

Ellos no hacen ciencia,
Ellos no escriben
Ni siquiera  leen revistas como esta,


 deberían matarlos a todos… 
¿Pero quién, quién va a trabajar?

Porque como ustedes también saben,

la libertad es a nafta,
el futuro es política…

Es clara pues la razón por la que hoy nos encontramos aquí.
Presentamos una revista, más que cultura, más que política, más que ciencia, más que literatura…

Presentamos desvío cósmico, una invención, una creación, una fascinación, una constitución, una mentira…

Pero guay, porque no mentimos con los ropajes de la verdad…
Mentimos a sabiendas de la tragedia, de la muerte, de la soberbia inerte, lo hacemos a la vuelta de la esquina de la buena moral, de los pruritos, de los canticos de sirena…

No somos fanáticos, no vendemos ninguna certeza, no pedimos perdón por los muertos de nuestra felicidad…

Pero estamos convencidos de un grave error,
no deberíamos estar aquí,
no tendríamos que estar publicando palabras,
las palabras son fieras,  
las palabras son fieras que no se pueden domesticar,
las palabras no se pueden ceñir,
ellas son dueñas, soberanas, tiránicas, macabras…  muy putas y sádicas…

No deberíamos darle tanto papel, tanto lustre  e ilustración, ellas nos pueden estrangular durante el mejor de nuestros sueños… durante este mismo sueño…

Pero no tengan miedo, no es para tanto,
pero guay, porque las palabras construyen verdades, y  la verdad te vuelve loco, la verdad  te desmadra, te canta todo el día el mismo verso, te hace esclavo de todas las miserias y te deja anclado, colgado, manso y tarado…

Esta no es una revista sociocultural, es una venganza, un duelo de puñales al amanecer, pero tiene lindo sabor, está rica, tiene buena postura, se sabe hacer querer, es sencilla y suave, como toda fantasía, es terriblemente adicta a tus deseos…

Ahí la tienen, la pueden comprar, revender, la pueden quemar, denunciar, olvidar sin pena gloria, la pueden leer también, no es pecado, no es delito… pero guay!!!

Guay con las palabras….

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