jueves, marzo 05, 2009

¿Qué tiene de lindo la vendimia?

Al poco rato de empezar ya el mosto te chorrea por todo el cuerpo, las avispas esas negritas te están picando la cara; en la mañana de mediados de marzo te recantás de frío y si hay muchos yuyos el rocío te empapa las patas, pero apenas pica el sol, te morís de calor y se te empieza a tatuar la piel con una mezcla de sudor, tierra y mosto. Si la uva es tinta se te manchan las manos de un color mugre que no sale con el jabón común; los camellones son justamente eso: surcos con jorobas que te joroban el tránsito. Hermoso. No; nunca me gustó ir a cosechar. Encima de todo tenés que cargarte veinte kilos arriba del hombro y caminar por la tierra arada rumbo al callejón, allí te espera el camión y el banco, que es como una escalera doble con un entrepiso, tener que subirlo cargado y depositarlo en la caja del camión, que ha sido revestida para la ocasión con una carpa “los corredores” que la impermeabiliza. A esto último siempre me negué con repugnante obstinación, demasiada fuerza gastada por tan poco premio. Ni te digo si llueve con garúa suficientemente molesta, pero insuficiente para suspender la tarea. ¿Qué tienen de lindo las cosechas? No sé, si sos pendejón por ahí te divertís tirando cascotes a tus vecinos o besos a alguna púber que te guste. A veces hacen asados al final de la cosecha, con esa excusa te engrupen para que te apurés a terminar, pero lo único que vos querés es estar en tu casa tomandote una chocolatada y mirando “el chavo”. Después de todo sos un niño o un pendejón o una púber, ¿qué tenés que hacer allí muriéndote de frío y con mugre? Pero así son las cosechas. No, la Vendimia es otra cosa, la vendimia es fiesta y glamour, la vendimia son chicas tontas arriba de un carromato disfrazadas de cenicienta, la vendimia son viejos ricachones almorzando con el arzobispo y el gobernador, la vendimia son muchas luces y fuegos de artificio, son actores con chupallas y calzas verde fluor bailoteando con un tacho de cartón al hombro al son de la “tonada nueva”, la vendimia son porteños y cordobeses preguntando dónde queda la cancha de Antonio Tormo, o si el Aconcagua es ese cerro blanco que se ve ahí. No, ni que se diga, la vendimia en Mendoza no es la cosecha de la uva, la vendimia en Mendoza es otra cosa.

2 comentarios:

Agus P. dijo...

:o)

Andreievna dijo...

Claro, la vendimia oculta el proceso de la cosecha haciendo creer que las uvas (y los vinos) son regalo de los dioses, no producto del esfuerzo de hombres mujeres y niños sobre una tierra que (en general) es de otro.