miércoles, febrero 11, 2009

Hijas de la muerte


Salgo a la calle húmeda, una pegajosa letanía seduce al crepúsculo y me recuerda que esta es la hora de los muertos. Una bohemia y trágica secuencia se repite caminando, las veredas desprendidas, el crujir de las hojas secas, mirar por las ventanas abiertas, una sensación de soledad y de hastío que atrapa a toda una ciudad. La plaza está vacía por el frío, ya han huido los niños, sin ellos las farolas parecen piquetas de una cancha de batalla, feos graffitis se insultan y se declaran. La tarde se acuesta sobre el asfalto que tan poco delicado se va helando, la luna casi llena, aún en creciente, parece más helada todavía. De un colectivo emergen dos chicas góticas, pálidas y frías (descubro que el negro es un color que se ha comido todos los brillos) bajan los escalones como si un cadalso las esperara en la calzada, se mueven sobre un velo de sensación y parece que nunca se preguntaron a dónde van. El frío de julio abruma y la neblina es una de las tantas metáforas del fuego. Nada pega a esta hora como ese porro picante que se quema en los labios de los chicos de la otra esquina. Se me cruzan los estallidos huérfanos de una risa colectiva, se retuercen en la joven noche detenida detrás de la oscuridad. El sábado tiene su enigma bien guardado como el deseo exquisito de un genio loco. Los focos ambarinos de este vértice del mundo son de un amarillo viejo, parecido al de algunos sueños. Sumergidas por un extraño efecto las cáscaras de las paredes lucen menos corroídas, sin embargo están ahí, latentes y agonizan. Camino mirando el piso, las baldosas se pierden en el paisaje y desaparecen detrás de mí. Finalmente las chicas de negro y fucsia se eclipsan en un portal que abre y cierra en un pestañeo, lo hacen sin vergüenza, lo hacen sin sentido y lo hacen como si sólo ellas fueran las únicas hijas de la muerte que descreen de todo a esta hora y en esta ciudad.

1 comentario:

Agus P. dijo...

me había perdido de visitar el blog de don cosimo!
muy lindo, como es usual.
saludos